Authors

Alicia Cerezo

Document Type

Article

Journal/Book Title/Conference

Decimonónica

Volume

18

Issue

1-2

Publisher

Decimonónica

Publication Date

2021

First Page

1

Last Page

17

Abstract

En el poema introductorio de The House of Life (1881), el poeta Dante Gabriel Rossetti revela que “[a] Sonnet is a moment’s monument” (161, mayúscula en el original), capaz de convertir un momento muerto del pasado, destinado al olvido, en memorable y eterno. Esta relación entre poema y monumento—palabra y piedra—desvela que un monumento inscrito en un espacio es una tecnología discursiva de memoria que proyecta hacia el futuro, como el poema, algo que se considera digno de recuerdo. Por su parte, en 1944, el arquitecto y crítico Louis Khan define la monumentalidad en la arquitectura “as a quality, a spiritual quality inherent in a structure which conveys the feeling of its eternity, that it cannot be added to or changed. We feel that quality in the Parthenon, the recognized architectural symbol of Greek civilization” (21). Por tanto, un monumento es un símbolo unificador con el poder de eternizar el pasado y conectarlo al presente o, como apunta Brad Epps, “a work of remembrance by which the living and the dead might be said to interact” (180). La relación entre monumento y escritura apuntada por Rossetti es paralela a la surgida entre monumento y cine, pues ambos traen eventos del pasado, encapsulados en piedra o en imagen, al presente. Los dos lo hacen de manera simultánea (colapsada, superpuesta) y selectiva (no continua).

Share

COinS